La Administración Municipal de Caldas salió al paso de las versiones que circulan en algunos sectores de la comunidad sobre la supuesta instalación de un relleno sanitario o un “basurero metropolitano” en el municipio.
Según explicó la Alcaldía, el convenio suscrito con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá contempla únicamente estudios técnicos y ambientales relacionados con una eventual Planta de Tratamiento de Residuos Orgánicos, y no autoriza la construcción de un relleno sanitario.
El convenio interadministrativo fue firmado el 7 de noviembre de 2025 y, de acuerdo con la Administración Municipal, actualmente se encuentra en una fase preliminar de evaluación. El proceso incluye estudios de caracterización de residuos orgánicos, análisis de tecnologías disponibles y la elaboración de diseños y estudios de factibilidad para determinar si sería viable desarrollar una planta piloto en el territorio.
Desde la Alcaldía insistieron en que no existe una decisión definitiva sobre la ejecución del proyecto y que cualquier avance dependerá del cumplimiento de requisitos técnicos, ambientales y de participación ciudadana.
Andrés Sánchez, funcionario de la Secretaría de Planeación, ingeniero ambiental y magíster en Sostenibilidad, aseguró que el convenio no contempla la disposición de basura mezclada proveniente de otros municipios ni la construcción de un relleno sanitario.
“Hoy lo que existe es un proceso de estudios para determinar si un proyecto ambiental es viable o no. No hay una decisión tomada y cualquier avance deberá cumplir con requisitos técnicos, ambientales y de participación ciudadana”.
La Administración Municipal indicó además que el proceso ha incluido la revisión de antecedentes institucionales, la publicación de información en SECOP y la actualización de determinantes ambientales por parte de Corantioquia, como parte de las etapas previas requeridas antes de adoptar cualquier decisión.
Por su parte, el alcalde Jorge Mario Rendón Vélez, conocido como «el profe Piolo», reconoció las preocupaciones expresadas por la comunidad frente a posibles impactos sobre el agua, los ecosistemas y las viviendas cercanas, y aseguró que el proceso se mantendrá bajo criterios de transparencia y socialización permanente.
“Continuaremos priorizando la protección ambiental y el bienestar de las comunidades, apostándole a soluciones sostenibles y responsables frente al manejo de residuos, sin comprometer la calidad de vida del territorio”.
Finalmente, la Alcaldía reiteró que cualquier decisión sobre el futuro ambiental del municipio deberá sustentarse en estudios técnicos, avales de las autoridades ambientales y procesos de participación ciudadana, con el objetivo de garantizar soluciones sostenibles y responsables para el manejo de residuos orgánicos en el territorio.























