
A sus apenas 7 años, Isabella López Jiménez ya sabe lo que es ganar un título nacional. Este fin de semana, la pequeña Isa, como la llaman todos de cariño, se coronó campeona nacional de ajedrez en la categoría sub 8, representando a Antioquia, quitándole la corona a la representante del departamento del Valle que era la gran favorita. Un logro que sorprende aún más si se tiene en cuenta que empezó a practicar en serio esta disciplina hace solo seis meses.
Ahora Isa será la representante de Colombia en los Juegos Panamericanos que se desarrollarán en el mes de junio en territorio antioqueño.
El Campeonato Nacional de Ajedrez se llevó a cabo en nuestro Departamento entre el 30 de abril y el 3 de mayo, contó con la participación de 17 delegaciones y 191 deportistas.
Isa vive en el municipio de La Estrella, donde cursa cuarto grado en el Colegio Gimnasio Cantabria. Es la menor de dos hermanos y, como muchos niños de su edad, su historia con el ajedrez comenzó casi por casualidad. Todo empezó en octubre, motivada por un compañero de clase: Martín, un niño con cinco años de experiencia en el tablero.
Al principio, su objetivo era sencillo y muy concreto: quería ganarle a él. Esa meta, casi infantil, fue suficiente para encender una disciplina que hoy ya da resultados de alto nivel. En cuestión de semanas pasó de la curiosidad al entrenamiento, y rápidamente manifestó su deseo de competir.
Su primer gran reto llegó en enero, en el Baby Ajedrez. Aunque llevaba apenas tres meses practicando, decidió participar para entender cómo funcionaba la competencia. El resultado fue prometedor: no ganó el primer lugar, pero sí se posicionó entre los mejores, dejando claro que tenía talento.
Después vino el selectivo para la Selección Antioquia. Allí, Isa ocupó inicialmente el tercer lugar. Sin embargo, una descalificación por edad de la primera participante la llevó a escalar al segundo puesto, lo que le abrió las puertas del equipo departamental. Desde entonces, entrena con un entrenador asignado y también en el INDER de Medellín, donde ha fortalecido su juego y su pasión por el ajedrez.
Detrás de su talento también hay herencia: su mamá fue jugadora de ajedrez y llegó a ser campeona nacional en los Juegos Intercolegiados. Una influencia que, sin duda, sembró la semilla que hoy florece en Isa.
Pero el ajedrez no es lo único que ocupa su tiempo. Isa es una niña inquieta, curiosa y llena de energía. Practica ballet, hace porrismo —con competencias programadas a mitad de año—, ha tomado clases de música y también de pintura. Su agenda es tan activa como su mente en el tablero.
Entre movimientos, jaques y sueños, Isabella López Jiménez demuestra que la pasión, incluso cuando nace de un reto pequeño, puede llevar muy lejos. Hoy, su historia apenas comienza, pero ya tiene el sello de las grandes promesas.





